Cereales sin maltear en el macerado | [by The Kruger Brewer]

Hace algunos días, el jombrigüer apodado ‘Beer of Thrones’ comentó en el foro ACCE [¡plink!] un artículo acerca de cómo usar los cereales no malteados en el macerado. El artículo aparecía, originalmente, en homebrewtalk.com [¡plink!], pero en realidad forma parte de un interesante blog que se llama “The Kruger Brewer” [¡plink!] cuyo contenido es bastante recomendable.

Como ciertamente la información contenida en dicho post es muy interesante, contacté con el autor, Thean Leonard Kruger, para pedirle permiso y publicarlo en español.

Este post complementa muy bien al post “¿El arroz es güeno?” [¡plink!] donde hablo del macerado asistido. Las explicaciones y razonamientos están muy bien explicados y hace que un proceso como el uso de adjuntos, a priori complicado, parezca un juego de niños. A partir de ahora no nos hará falta buscar en google “a qué temperatura gelatiniza el maíz para hacer una pilsner”, porque el procedimiento será estándar para cualquier cereal no malteado.

Lo que viene a continuación es, como viene siendo habitual, mi traducción/adaptación.

Introducción al macerado con cereales sin maltear

Muchos jombrigüeres acostumbrados a las elaboraciones 100% malta (habitualmente conocidas como todo-grano), a menudo se desaniman a la hora de hacer recetas que incluyen algo más complicado que una infusión simple. Términos como “triple decocción”, suelen evocar en los jombrigüeres imágenes de científicos locos trabajando en laboratorios de estética steampunk junto a su ayudante jorobado y gritando “¡Frau Blücher!”.

Cuando las recetas incluyen un cereal sin maltear, parece que ocurre un poco de lo mismo. Lo cual resulta comprensible, puesto que la mayoría de los artículos sobre el tema en cuestión están llenos de cálculos sobre capacidades diastáticas, temperaturas de gelatinización y cosas peores, de las que nadie que esté tomando una cerveza tan ricamente en un bar, se preocupa en absoluto.

Llegados a este punto, hay que señalar que podrás contar con los beneficios que tiene macerar un cereal no malteado alargando un hora, quizás menos, tu sesión de elaboración. Serás capaz de usar cualquier tipo de grano, harina u otro cereal en tu cerveza, sin excepción. La harina o sémola de trigo o de maíz, el sorgo, el mijo, el tef de Etiopía, el triticale (un cruce entre trigo y centeno), harina de centeno… incluso la harina de garbanzo (si es que eso te interesa). Teniendo en cuenta la versatilidad de este proceso, tan fácil, y lo que puede aportar a las elaboraciones caseras de cerveza, es meritorio compartir los entresijos de cómo funciona. Y lo vamos a describir en cinco pasos muy sencillos.

Si acaso el cuerpo te pide más detalles técnicos, lo que cuadra bastante con el jombrigüer arquetípico, hay un apartado de “detalles” al final de cada paso, el cual explica qué estamos haciendo y por qué lo estamos haciendo. Los únicos cálculos que vas a tener que hacer son los que ya sueles hacer en cualquier elaboración con infusión simple, y para delicia de todos, se incluye una receta de una estupenda Cream Ale (por Kruger Brewer) para practicar lo que se comenta en este artículo.

Primeras consideraciones

¿Qué equipamiento adicional voy a necesitar? La respuesta es: una olla con capacidad para unos 11 litros, o más grande. Indudablemente, se trata de un equipo extremadamente técnico, costoso y difícil de conseguir, es verdad.

Algo a tener en cuenta a la hora de elegir el adjunto con el que vas a elaborar es que lo más recomendable es molerlo lo más fino posible –o comprarlo ya molido, en harina. Por ejemplo, es preferible usar maicena que sémola de maíz, porque la maicena es más fina y vas a sacar más rendimiento de ella (la maicena, en realidad es harina de fécula de maíz).

En cuanto a la cantidad de cebada que hay que usar en un macerado con cereales, es tan sencillo como mirar tu receta, ver cuánta malta vas a utilizar y coger un 10% para añadirlo al macerado con los cereales.

PASO 1: Echar todo en una olla

¿Qué vamos a hacer en realidad? Vamos a hacer una papilla, propiamente dicho. Una papilla fina, acuosa, que contiene el grano sin maltear, el 10% de la mezcla de malta de la receta y agua fría.

¿Qué hay que hacer en este paso? Pon en la olla el cereal sin maltear que has elegido para tu receta (la harina, la maicena, el arroz molido… lo que sea), añade el 10% de la mezcla de maltas que vas a usar para la receta y luego añade agua hasta que surja una papilla aguada, con la consistencia de una crema ligera. Para comprobar si está en su punto, saca una muestra de la olla y vuelve a verterla dentro. Si hay grumos visibles, añade más agua. Si la muestra que viertes se mezcla suavemente y sin grumos, está en su punto.

Detalles del paso 1
Necesitamos hidratar la mezcla de cereales hasta llegar al punto en el que haya absorbido todo el agua posible, pero manteniéndose un entorno líquido. Esto va a permitir que tanto la gelatinización del grano, así como la actividad enzimática de la malta tengan lugar en los siguientes pasos. Nota: la cantidad de agua que añadas no es importante, sólo hay que tener en cuenta la consistencia de la mezcla.

PASO 2: Derrotar al monstruo pegajoso

¿Qué vamos a hacer en realidad? Vamos a calentar la mezcla hasta una temperatura concreta y a dejarla reposar 15 minutos.

¿Qué hay que hacer en este paso? Enciende tu quemador/paellero/resistencia/fuente-de-calor-sea-cual-sea y calienta la mezcla hasta alcanzar los 50 °C. Tapa la olla y espera 15 minutos. La velocidad a la que se calienta la mezcla depende de ti; puedes calentarla despacito, removiendo con suavidad, o calentarla rápido removiendo como una bestia parda… como quieras. Después de este paso, te darás cuenta de que tu papilla ya no está pegajosa y que no se forman más grumos.

Detalles del paso 2
Vamos a calentar la mezcla hasta un punto en el cual las peptidasas de las maltas se activan (en el rango entre 45 y 53 °C para las proteínas de cadena larga). Los betaglucanos también se activan razonablemente, y ayudan a que la mezcla se haga más fluida.

PASO 3: Exprimir los azúcares

¿Qué vamos a hacer en realidad? Vamos a calentar otra vez la olla hasta una temperatura concreta y a dejarla reposar otros 15 minutos.

¿Qué hay que hacer en este paso? Enciende de nuevo tu fuente de calor y calienta la mezcla hasta que alcance los 65 °C. Tapa la olla y espera otros 15 minutos.

Detalles del paso 3
Como hay partículas de almidón suspendidas en la solución que son capaces de ser convertidas en este punto, este descanso de sacarificación los convierte y ayuda al aumento del rendimiento en el macerado principal.

PASO 4: El hervido final

¿Qué vamos a hacer en realidad? Vamos a hervir la mezcla durante 30 minutos.

¿Qué hay que hacer en este paso? Enciende otra vez tu fuente de calor hasta que la mezcla hierva. Deja que hierva durante 30 minutos.

Detalles del paso 4
Con independencia del cereal que hayas usado, el hervor va a gelatinizarlo. La gelatinización permitirá que las alfa y las beta-amilasas del macerado principal conviertan los almidones recién gelatinizados en azúcares simples.

PASO 5: Combinar los macerados

¿Qué vamos a hacer en realidad? Vamos a combinar los macerados independientes en uno solo, para conseguir el típico macerado de infusión simple.

¿Qué hay que hacer en este paso? En este punto, hay muchos libros que dicen que lo correcto sería hacer el cálculo de volúmenes y temperaturas necesarios para que al añadir el macerado de cereal sin maltear (a 100 °C o casi), suba la temperatura del macerado principal al rango correcto de maceración –lo cual, no es tan fácil para la mayoría de los jombrigüeres y puede convertirse en una locura. Hay una manera más sencilla de hacerlo:

1. Prepara el agua de tu macerado de infusión simple como siempre, a la temperatura que requiera.
2. Pon la malta a macerar en el agua caliente como siempre lo has hecho.
3. Ve añadiendo agua fría poco a poco al macerado de cereal sin maltear, hasta que esté a la misma temperatura que el macerado principal.
4. Echa el cereal sin maltear en el macerado principal (los dos tendrán la misma temperatura).
5. Ve a por otra cerveza.

Detalles del paso 5
Lo que dicen muchos libros cerveceros es que el macerado de cereales no malteados funciona casi como una decocción, donde tendrías que mantener tu macerado principal en un “descanso de proteínas” y luego echar el cereal hirviendo al macerado, para completar el volumen de macerado a la temperatura correcta. Aunque este método sea el más eficiente, también es el que te llevará más tiempo hacerlo de forma correcta –es la típica cosa que echará para atrás a los jombrigüeres que no quieran complicarse la existencia, con lo que no experimentarán con estos procesos. En lugar de eso, en esta guía se ha optado por mantener todos los procesos sencillos y el macerado por “infusión simple” tanto como sea posible, lo cual quiere decir realmente que lo único malo que tiene este procedimiento es que te alargará una hora tu sesión de elaboración –o como la mayoría de nosotros lo entendemos, tendríamos que bebernos dos o tres cervezas más de lo normal (lo cual no parece mucho motivo de queja).

Si quieres más información acerca de los cálculos para el macerado de cereales sin maltear, lee la sección acerca de los cálculos diastáticos, al final del post.

La receta de Cream Ale de Kruger Brewer

Esta es una receta muy fácil que puedes elaborar para poner en práctica el procedimiento del macerado de cereal no malteado. Además, puedes cambiar la harina de maíz amarillo que se usa en esta receta por cualquier otro adjunto (cereal no malteado) que quieras –una muy buena manera de entender qué aporta cada uno de los adjuntos, si los usas por separado y tomas buenas notas. (Nota: al ser una receta puramente americana, usa malta de 6 hileras. Puedes hacer tu versión europea prescindiendo de ella. Si quieres conocer más detalles sobre una malta y otra, lee la sección “las maltas base: los sospechosos habituales” del post “¿El secreto está en la malta?” [¡plink!])

Densidad Inicial: 1,050
Densidad Final: 1,010
IBU: 17
EBC: 8,1
ABV: 5,3%
Volumen del lote: 19 litros
Rendimiento estimado del macerado: 70%

INGREDIENTES:
• 2 kg malta de 6 hileras
• 1.5 kg malta Pale
• 1 kg harina de maiz amarillo (o cualquier otra harina, sémola, etc…)
• 10 g lúpulo Falconer’s Flight (60 min, adición de amargor), 13,5 IBU
• 10 g lúpulo Liberty (30 min, adición de sabor), 4 IBU
• 1 sobre de levadura Safale US-05

Macerado por infusión simple a 65 °C durante 75 minutos.

La cantidad de malta de cebada que hay que coger para el macerado del cereal no malteado es de unos 350 gramos (lo que viene siendo el 10% de los 3,5 kg de malta totales que tiene la receta). El primer paso de esta receta es hacer el macerado/hervido de la harina de maíz amarillo como se ha descrito más arriba. Una vez hayas acabado con el hervido de la harina (paso 4), puedes seguir preparando tu macerado como lo haces normalmente. Es decir, pones al agua caliente a la temperatura justa para que al añadir el grano molido, te baje al rango de macerado. Mientras dicho macerado está ya a la temperatura correcta, ve enfriando el macerado del cereal sin maltear (añadiendo agua fría poco a poco) hasta igualar su temperatura con la del macerado principal, en este caso, a 65 °C, y simplemente, añádelo dentro de los primeros 15 minutos de macerado (lee el paso 5 para más detalles).

Thean Leonard Kruger, el autor del post, se despide deseando sinceramente que se use el método y la información de este post para mejorar nuestras habilidades como jombrigüeres y acabar haciendo cervezas realmente sorprendentes.

Formulación de Cálculos Diastáticos

Este apartado no forma parte del post original, pero está mencionado en él y podéis encontrarlo en inglés en el blog de Krugerbrewer [¡plink!]

En este blog ya se habló de “Conceptos avanzados: la modificación, el poder diastático y el nivel de proteínas” en el post “¿El secreto está en la malta?” [¡plink!]

No hay duda alguna de que te va a gustar usar cereales sin maltear en muchas de tus recetas y mejunjes, pero la cuestión que siempre sale es “¿cómo sabes si se convertirán los almidones en azúcares simples?”, es decir, ¿cómo puedes estar seguro de que habrá suficientes enzimas para conseguir que todos los almidones del cereal usado se conviertan en azúcares? En el mundillo jombrigüer, este cálculo tiene que ser sencillo… (Ten en cuenta que estos cálculos no tienen nada que ver con la gelatinización, sólo con la actividad enzimática. Si tus almidones no están gelatinizados, no se convertirán en azúcares).

Grados Lintner vs. Índice Windisch–Kolbach

Los americanos usan grados Lintner (°L) para medir el poder diastático de un grano (el ‘poderío enzimático’, que digo yo), mientras que los europeos usan los WK (Windisch-Kolbach). Para convertirlos entre sí puedes usar estas fórmulas:

WK = (°L x 3,5) – 16
°L = (WK + 16) / 3,5

Para calcular el poder diastático puedes usar cualquiera de las unidades, siempre que uses la misma en todos los cálculos. Vamos a usar la receta de la Cream Ale como ejemplo, y se entenderá rápido. Los datos que necesitas conocer son:

1. El total del volumen de grano de tu receta
2. Grados Lintner / Kolbach de cada uno de tus granos (PD= Poder Diastático).

Para comprobar si se convertirán o no, necesitarás aplicar la siguiente fórmula:

formula-kg-pd

Si el resultado del cálculo es:

• Menos de 30 °L (o 89 WK), tus almidones se convertirán poco o no del todo.
• Más de 30 °L (o 89 WK), tus almidones se convertirán de manera adecuada.

EJEMPLO:
En la receta de la Cream Ale de Kruger Brewer (ver receta arriba), tenemos que:

• 2 kg malta 6 hileras (Lintner = 160 )
• 1,5 kg malta Pale (Lintner = 140)
• 1 kg de harina de maíz Amarillo (Lintner = 0)

Kg total de grano = 2 + 1,5 + 1 = 4,5 kg.
Total PD= (2 x 160) + (1,5 x 140) + (1 x 0)
= (320) + (210) + (0)
= 530

Poder diastático del macerado = 530 / 4,5 = 117,7 °L

Veredicto: como el resultado es más alto que 30, habrá enzimas suficientes como para los almidones se conviertan adecuadamente.

Veamos un ejemplo muy extremo. Pon que usas 2 kilos de malta Pale (2x 140 = 280) y 10 kilos de harina, con poderío enzimático 0 (2 kg + 10 kg = 12 kg). Cuando dividas 280 entre los 12 kilos, te da un resultado de 23,3. Sabrás que hay poca malta (pocas enzimas) para tanto almidón (por si no se veía así, a ojo…)

6 pensamientos en “Cereales sin maltear en el macerado | [by The Kruger Brewer]

  1. Como siempre un artículo muy interesante, entretenido y bien explicado.

    Respecto al proceso de gelatinización que propones tengo una duda. Pensaba que era suficiente poner el cereal sin maltear (triturado) a su temperatura de gelatinización (pej. 68-78ºC para el arroz) durante un rato (unos 30 minutos) y luego esperar a que enfríe para echarlo todo en el macerador con el resto de maltas. Sin embargo, tu propuesta es diferente y requiere hacer una papilla y varios escalones con el 10% de la malta hasta llegar al hervido.

    Mi duda es si hay alguna diferencia sustancial en el resultado de ambos procesos ya que el proceso que propones me parece algo más complicado.

    Me gusta

    • El espíritu del artículo es simplificar y estandarizar el proceso sea cual sea el adjunto elegido. En tu caso con el arroz si ya lo tienes controlado, sabes su temperatura correcta de gelatinización (ojo, que no todos los arroces lo hacen a la misma temperatura) y te va bien… pues sigue haciéndolo como hasta ahora.

      Me gusta

      • Con el arroz, efectivamente, me funciona. Pero mi duda iba más por si ese proceso que yo utilizaba podía servir para cualquier cereal sin maltear, siempre y cuando sepa la temperatura de gelatinización. Entiendo por tu respuesta, que no es así y que lo recomendable para olvidarse de temperaturas es seguir el proceso que recomiendas en esta entrada. Corrígeme si me equivoco.

        Me gusta

      • Ambos procesos, bien hechos, deberían resultar en los mismos aportes. Yo aquí veo una discrepancia en la perspectiva. Yo intento explicar que este método es más sencillo que cualquier otro, mientras que tú comentas en el primer mensaje que lo ves más complicado…

        Me gusta

  2. En principio decir que me parece un método genial. Muchas gracias por compartirlo. Quizàs sea una tonterìa, pero me pregunto si al añadir el puré hecho con la harina podrìamos tener problemas de atranques en el recirculado…

    Me gusta

    • ¡Hola!
      Lo de los atrancos es algo a tener en cuenta. En teoría, si has hecho bien el paso dos, tu engrudo será lo suficientemente fluido como para que no tengas ningún atasco al vaciar tu macerador. Como siempre, dependerá también de la cantidad del adjunto en cuestión. No es lo mismo meter 1 kg de harina entre otros 4 de malta que jugar un con 50%-50%… Y también dependerá de las cualidades de tu macerador, ya que hay algunos más propensos a los atascos que otros.
      Merece la pena no fiarse y estar pendiente, pero en teoría, haciendo los pasos bien, no deberían existir problemas.
      ¡Saludos!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s